martes, 13 de octubre de 2009
Octubre...
domingo, 12 de abril de 2009
Primavera
Como ya escribí en un post anterior, nos fuimos a Gotland para pasar la Semana Santa, y allí estuve con la familia, disfrutando el sol y el tiempo libre y muriéndome de iras por el internet lentísimo... No, mentira es, la verdad es que ni me importaba mucho, pasé mucho tiempo afuera y muy poco frente a la computadora. Pero ya regresé, y ahora estoy otra vez en Estocolmo.
La primavera está progresando, hace sol y las flores están saliendo. Como cada primavera, la gente se pone más alegre y salimos todos de las casas a dar paseos, a trabajar en el jardín o simplemente a tomar café en el sol... Parecemos fantasmas blancos en busca de sol. Hoy mi papá y yo cambiamos las llantas del carro. (Es algo que se hace en Suecia cada primavera y cada otoño, porque, puesto nuestro clima, necesitamos llantas especiales en el invierno.) Es un poco pesado, pero entre los dos se hace fácilmente.
Ahora a otro tema. Leí hace un par de semanas un artículo en el periódico sueco Svenska Dagbladet sobre uno de los grupos más vulnerables en la socedad: los inmigrantes recién llegados, y sobre la gente que se abusa de ellos. Son historias tristes e indignantes, y cada vez que oigo sobre ese tipo de abuso -porque esto, lastimosamente, no es la primera vez- me provoca iras. No soy la única. La Vivarcita, que es sueca y vive en Suecia con su marido de Guayaquil, escribió un post muy conmovedor sobre el tema, léanlo aquí (primero escribe en sueco, pero la traducción aparece más abajo).
Después de haber leído el artículo vi una cosa muy interesante. Abajo decía: "Lea el reportaje en español en www.svd.se", es la primera vez que he visto que un periódico sueco ha traducido un artículo a otro idioma. Me alegró, y también me dio la oportunidad de compartir el artículo con ustedes. Bueno, ¿qué les parece?
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lunes, 5 de enero de 2009
Llegó el invierno
Ayer salimos a patinar en el lago al frente, mi querido latino y yo, y no patinó nada mal, considerando que fue por primera vez en su vida. Hace ocho grados bajo cero, ayer por la noche bajó hasta once. Supongo que es difícil imaginarse cómo se siente el frío para una persona que nunca ha experimentado más que tal vez, a lo mucho, cero grados. Para salir al trabajo, o sea para caminar afuera 10-15 minutos, me pongo doble pantalón, chompa y, por supuesto, gorra, bufanda y guantes. Para salir a patinar me puse tres pantalones, dos camisetas, un saco, chompa, bufanda, dos pares de guantes (pero si tienes un par que sea bueno, basta con un par), gorra y bufanda. Pero la cara, en cambio, no la puedes proteger por mucho que te pongas chompas y gorras. Mi nariz parece que se vuelve un cubito de hielo y moqueo constantemente, pero lo más chistoso es que las mejillas se me saben “congelar” hasta el punto que se me hace difícil articular las palabras, por qué eso pasa no sé exactamente, pero parece que los músculos se congelan.
Llevamos casí una semana con temperaturas de 5 a 10 bajo cero, así que el lago está bien seguro ahora, y había un montón de gente caminando y patinando sobre el hielo este fin de semana. Nevó un poco el sábado, justo lo suficiente para que uno no se resbale si uno quiere caminar, pero todavía hay como patinar sin problema.
Uno se imagina que el hielo es blanco, como el hielo de las arenas de hockey o de patinaje. Pero en realidad es tranparente, y parece blanco sólo porque abajo del hielo el fondo es blanco. El hielo del lago, en cambio, se ve negro. Es negro y bonito, y abajo se puede ver fisuras y burbujas atrapados, parecen bolitas de cristal. Además el hielo suena - en sueco decimos que el hielo canta - debido a las tensiones que se crean en el agua cuando se congela (porque el hielo ocupa más espacio que el agua), a veces se produce un sonido fuerte, parece que el hielo se va a romper...
Yo soy friolenta y por lo general no me gusta el frío, odio cuando mis pies se congelan (que me pasa a cada rato en el invierno, hasta dentro de la casa) y tener que llevar papel para sonarme la nariz a todas partes, pero tengo que admitir que hay algo en el invierno y el frío que me atrae. Es tan brusco el frío, tan fuerte que te deja sin alternativas. Tienes que vestirte bien, si no te congelas, así es y punto. Muestra que los humanos no somos los reyes de la naturaleza, tenemos que aceptar el clima y adaptarnos. Además es bien rico primero salir a patinar una hora, y después, todo congelada, llego a la casa, entro al calor, tomo una tazota de chocolate caliente frente a la chiminea prendida... Eso es vida.
Debo terminar por destacar que mi ciudad no es la más fría de Suecia, más bien Estocolmo queda un poco al sur, y un norteño, al leer mis palabras seguramente se reiría y diría, “chii, niña, tú hablas del frío, como que menos once grados sería una gran cosa... ¡aquí tenemos de veinte grados para abajo!” Y tendría toda la razón...
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domingo, 23 de noviembre de 2008
Mi barrio en traje blanco
Me abrigué bien y salí hoy al medio día a tomar algunas fotos de la nieve (no 200 como la Chaulafanita, pero unas 80 creo que tomé). Aquí les dejo ocho de ellas, todas tomadas hoy en los alrededores de mi casa.
sábado, 22 de noviembre de 2008
¡Nieve!
lunes, 16 de junio de 2008
Verano
No voy a hablar más de la claridad. Por mucho que hable, creo que no se puede entender qué significa y cómo se siente sin haber estado aquí, al igual que no se puede entender cómo es estar en la playa en Esmeraldas con una Pilsener fría o comiendo sandía... O cómo es estar en Galápagos nadando con los lobos de mar... Simplemente son cosas que tienes que vivir para saber bien cómo es. Y sin embargo estoy aquí tratando de explicarles cómo me siento...
He pasado trabajando sin mucho tiempo para pasar en mi blog. El verano ha llegado a Estocolmo, y con él mi otro trabajo, ya que además de ser dependiente de una librería, trabajo en los barcos turísticos que hacen paseos por el mar báltico y el lago Mälaren alrededor de Estocolmo. Estocolmo está literalmente construido sobre islas y el agua traspasa por todos lados (por eso a veces se dice que Estocolmo es “la Venecia del Norte”). En esa agua los turistas pueden hacer “tours” con los barcos de la empresa donde yo trabajo, pero los barcos también los alquilan empresas o personas para hacer fiestas o transportes a conferencias, etc. No sé cómo se llama mi trabajo en español. En inglés es “deckhand”, ¿sería marinero o algo parecido en español? Lo que hago es checkear y mantener el motor, limpar el barco, contar y atender a los pasajeros, amarrar y cerrar el barco, ayudar cuando pasamos las esclusas, en fin, ayudar en todo al capitán, incluso manejar el barco de vez en cuando. Esta es mi tercera temporada en los barcos, vuelvo porque me gusta el trabajo y me ofrecen trabajar de lleno (y más) pero con tiempo libre. Eso porque trabajamos siete días seguidos y después tenemos siete días libres, así puedo tener “vacaciones” a pesar de que trabajo jornada llena. Esto es posible puesto que los días que trabajamos tenemos jornadas largas de 10-14 horas. Por eso no hago mucho más que trabajar las semanas que trabajo, y el tiempo para, por ejemplo, pasar en el blog es muy limitado... Aunque parezca duro trabajar 12 horas seguidas, no lo es siempre, ya que parte de mi día paso así:
Además han sido días de fiesta y festival aquí en Estocolmo. En esta época se graduan los estudiantes del colegio, cosa que festejan yendo en trailers, tomando, gritando y cantando, vestidos con sus gorras blancas características. El 6 de junio es día nacional de Suecia, ese día yo trabajé y vi las celebraciones fuera del palacio real (paso por allí con el barco). Ese día fui (después de trabajar) al “festival de comidas” en Kungsträdgården (un parque por el centro de Estocolmo) con unos amigos. Les dejo un poco de fotos, disculparán la mala calidad, la mayoría de las fotos están tomadas con la cámara de mi celular que no es muy buena. Pero las publico de todas maneras para refutar el mito de que Suecia es un país apagado, tranquilo, sin ambiente...
Dos grupos tirándose alcohol el uno al otro
Festival de comidas "Smaka på Stockholm" en Kungsträdgården


Mi amorcito aprovechando el festival para comer carne con papas y menestra

Yo con un coctel bien merecido después de un día de trabajo... ¡Qué rico!
Esperando a que suelten los 50 000 globos frente al Palacio Real
El Palacio Real visto desde mi barco
El barco "Götheborg"
Uno de los cruzeros que visitan a Estocolmo
Barquitos que vienen a ver cuando salga Götheborg
Y por último: una foto de mis sandalias favoritas... :)
domingo, 25 de mayo de 2008
La claridad
martes, 29 de abril de 2008
Quemazones...
Durante esa semana también trabajaré tres días, saldré a manifestaciones (por el 1 de mayo) y mañana "¡vamos a quemar los bosques!", como dice mi querido latino. Porque mañana es la noche de Walpurgis, o 'Valborg' como decimos en sueco. Así que vamos a prender fuegos, asustar a las brujas y dar la bienvenida a la primavera.
Aunque hoy no parecía primavera sino verano. Estuve en el balcón una hora al mediodía y me quemé como boba. Parezco tomate. No pensaba que era tan fuerte el sol de abril. Me arde y me pica la piel. Mi novio aprovecha la ocasión para nombrarme... piel roja.
Así que por el momento paso media estrasada. No sé cómo lograré hacer todo, pero sí lo lograré. De experiencia sé que al final las cosas suelen arreglarse.
lunes, 31 de marzo de 2008
La obsesión de los suecos
Si piensan que Suecia es un país frío, se equivocan. Suecia es un país que a veces es frío, pero también es cálido, lluvioso, helado, con sol, lluvia y nubes, un país oscuro y lleno de claridad. Porque tenemos primavera, verano, otoño e invierno, y todo cambia con la temporada. Vivo en Estocolmo que queda casi por la mitad o un poco al sur de Suecia. En el invierno puede hacer menos 15-20 grados, en en verano más 30. Además hay la cuestión de la claridad. Como estámos en el norte, los días no son igual de largos todo el año. En el invierno tenemos apenas cinco horitas de claridad al día, en el verano, en cambio, el sol sale a las tres de la mañana y se pone a las once de la noche (en el norte de Suecia es aun más extremo, allí están sin sol unas semanas en el invierno, y sin noche unas semanas en el verano).
No sólo la naturaleza cambia, sino también la gente. Ayer fuimos mi novio y yo a dar un paseo, hacía un bonito día, 10 grados y bastante sol, ya parece primavera. Parecía que toda la vecindad estaba afuera, paseando o tomando sol en algún banco, todos alegres, sonriendo, conversando... Con un poco de calor viene el ambiente otra vez a Suecia. Parece otro país.
Las gradas fuera de mi casa, foto tomada hace exactamente una semana (el 24 de marzo).
El mismo lugar hoy por la tarde.
Ayer, dando un paseo: las florcitas ya están saliendo.
Con estos cambios dramáticos, no es tan rara nuestra obsesión con todo lo que tiene que ver con el clima. Así que la conversación allí en la parada del bús, ya sabemos de qué se tratará...
Tú: Ya está haciendo un poco de calor, ¡qué bonito, no!
El vecino: Aha, se nota que el sol ya calienta.
Tú: Dicen que toda la semana va a hacer sol...


