Les conté que tenemos pensado reorganizarnos un poco aquí en la casa, o sea, mi novio y yo vamos a pasarnos a vivir en el altillo, para tener un poquito más de espacio y privacidad. Pero falta harto todavía, por un lado porque hay que pintar, poner nuevo piso, etc, pero sobre todo porque tenemos que deshacernos de mucho de lo que está allí. Son cosas de mi papá y de mis tíos, así que tengo que esperar a que ellos tengan tiempo de arreglar... Pero al ver la plantita crecer y crecer, tuvimos que hacer algo. Estaba pensando dónde ponerla, y se me ocurrió un lugar que sí podíamos empezar a arreglar: el hall de las gradas. Así que, manos a la obra, pintamos las paredes y las gradas, pusimos una canasta y una piola en la pared... Así era antes:
Un escudo que mi mami recibió hace muuuuchos años de un admirador del norte África... Ahora mi querido latino lo utiliza como "flecha casagringas".
Y así quedó:
Parece fácil, pero de verdad el trabajo ha tenido sus trabitas. Por ejemplo no teníamos escalera para alcanzar a pintar la pared donde el techo está bien alto. A mi noviocito se le ocurrió meter un pedazo de estacada de madera que encontramos en el jardín, y voila: teníamos una escalera. Mi papi, que vino cuando ya estábamos trepando en la estacada como monitos, dijo: "buena madera ha sido, tiene como treinta años afuera y no se rompe". Luego le tocó a él subir para ayudarnos, y ni por eso se rompió... :)
El poner la canasta también tardó toda una tarde, está puesta con dos tornillos y una placa adentro (para que no se caiga en la cabeza de alguien), y hasta medir y poner, taladrar y atornillar... Pero al final quedó bonito.
Ahora tengo ganas de arreglar lo demás y pasarnos allí YA! :)