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domingo, 29 de noviembre de 2009

Costumbres

Ayer vinieron a visitarnos mi hermana y su hija, y se quedaron a dormir aquí. Como única nieta es súper mimada por supuesto, pero también es muy linda. Últimamente me estoy dando cuenta de lo "grande" que está ya... Tiene cinco años, o sea, tan grande no está, pero cuando comparo con antes sí noto lo mucho que ha crecido y se ha desarrollado. Y me da ternura pero también un poco de nostalgia.

Hoy ella y yo hicimos lussebullar, es un tipo de pan sueco que se hace aquí por la Navidad, o más bien para la fecha de la Santa Lucía que se festeja el 13 de diciembre. Fotos de los que hice el año anterior pueden ver aquí: Lussebullar... una delicia sueca, y si quieren la receta, pués también lo publiqué: Difundiendo la cultura sueca.

Ella tenía mucha paciencia, la verdad me quedé impresionada, porque no es tan fácil hacer pan, o sea, no es difícil tampoco pero sí requiere un poco de práctica. Pero ella estaba muy interesada y me ayudó desde un principio hasta acabar, incuyendo el proceso de comérselos por supuesto. Pero con eso también nos ayudó el resto de la familia... ;)

Después ella y mi mamá pusieron clavos de olor en una naranja y la decoraron con una cinta roja de seda, aquí es costumbre eso para la Navidad, no sé si existe fuera de Suecia.

Lo que me gusta de todo eso es que estamos dándole costumbres y tradiciones, eso se quedará en ella como recuerdos de Navidades es su infancia, y cuando huela azafrán o sienta ese aroma especial del clavo de olor, espero que le provocará una sensación de alegría, expectativas y harmonía... Así como lo siento yo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Pegar o no pegar?

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Vino a visitarnos un amigo guayaco (realmente es amigo de mi novio, yo recién le conocí ese día), el chico buena gente, hace reír y todo. Le invitamos a tomar café y estábamos conversando, cuando de pronto surgió el tema de cómo se educa a los niños. Por lo general no me gusta hablar de ese tema con latinos porque solemos discrepar, y en tal caso siempre salgo indignada. Así mismo fue esta vez, ya que nos contó que le sabe castigar físicamente a su hija. Según él era "nada", sólo una palmada cuando la niña era muy malcriada o no le hacía caso al papá. Según mi, castigar a un niño físicamente, por más que sea una palmada, nunca puede ser "nada". Tuvimos una conversación, casi una discusión, por un largo rato, al final no quedamos de acuerdo... Pero creo que entendió mi punto de vista.

Sé que esto es un tema controversial, y que la mayoría de ustedes a lo mejor no están de acuerdo conmigo, por lo menos no del todo. Meterme a escribir sobre esto es meterme en discusiones otra vez, sin embargo lo hago (creo que soy medio masoquista), porque es un tema muy importante para mi, y más aun ahora que estudio psicología y entiendo cada vez más sobre como funcionamos los seres humanos.

Presiento que va a ser una entrada larga. Si les interesa, bien; si no, también está bien. No le obligo a nadie leer, pero si quieren comentar, por favor lee toda la entrada primero.

¿Por qué estoy en contra del castigo físico? Por muchos motivos, y voy a tratar de explicarlos ahora, hasta donde alcance mi español.

Lo que un niño aprende cuando le pegas es que el más fuerte tiene derecho a pegarle al más débil, no importa quien tenga la razón de los dos. Aprende que le desprecias como persona. Que no respetas su integridad.

Si el niño hace algo que no debe hacer y le castigas con una palmada, o grítandole, a lo mejor le impides de repetir ese comportamiento en ese instante, pero no aprende la verdadera razón por qué no debe hacerlo, y por lo tanto seguramente lo volverá a repetir cuando se haya olvidado o cuando tú no estés.

Muchos padres pegan a sus hijos pensando que así les pueden corregir un comportamiento no deseado, cuando en realidad el niño siente que le castigas no por un comportamiento, sino por ser quien es. Esto muchas veces tiene consecuencias catastrofales para la autoestima del niño. Se siente inútil, sin valor, que no merece ser amado.

Una cosa que se debe tener en cuenta es que los niños aprenden a comportarse imitando a los demás, incluso (y, tal vez, sobre todo) a sus padres. Si le gritas, te grita, si le pegas, te pegará – y si no lo hace es porque te tiene miedo. Pero es probable que si no adopta ese comportamiento contigo lo hará con otros niños, lo cual conllevará conflictos con los demás. Si tú mismo utilizas violencia en la interacción con tu hijo, ¿cómo puedes exigir que tu hijo no utilice violencia para conseguir lo que él quiere? Es sumamente ilógico. Tal vez dices, “es que yo soy mayor, yo sé más, necesito enseñarle”. Sí. Es verdad. Necesitas guiar a tu hijo, pero si le pegas no le ayudas a distinguir entre bueno y malo. Tal vez hará o no hará algo por miedo a ser castigado, pero no sabrá por qué. Y puesto que tú no siempre vas a estar con tu hijo (él crecerá y tú te morirás), es mejor ayudarle a desarrollar su propio criterio y conciencia en vez de simplemente imponerle una regla tuya. Seguir ciegamente una regla de otra persona podrá funccionar mientras la otra persona sea sábia y conciente. ¿Pero qué tal si tu hijo cae en manos de alguien que no lo es, alguien que no eres tú? La mejor manera de protegerle de eso es ayudarle a desarrollar una mentalidad independiente y crítica, y eso no lo haces obligándole a seguir tus reglas, que por más que sean lógicas para ti, para un niño muy bien pueden parecer totalmente arbitrarias si no las explicas.

Quiero destacar que el no castigar físicamente a tu hijo no significa dejar que haga lo que le dé la gana. Hay maneras mucho más eficaces –y agradables– de educar a un niño. A veces requieren de más paciencia y fantasía por parte del progenitor, pero a largo plazo es una estrategia mejor.

Muchos estudios psicológicos indican que si le educas a tu hijo con amor, respeto y fantasía, y sin castigo físico y palabras duras, le das las mejores condiciones para que pueda crecer a ser una persona segura, capaz y feliz, y estoy convencida de que esto es la mejor manera de preparar a un niño para la vida.
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viernes, 18 de abril de 2008

¿Cuándo será hora?

Como el lector atento ya podrá haber notado, trabajo en una librería. Es un trabajo absolutamente vacano. Queda cerca de mi casa (a diez minutitos caminando), los colegas son cheveres, la mayoría de los clientes también, y además trabajo con mi gran hobby - libros. Este post, sin embargo, no se tratará de libros, sino de otra cosa que veo con casi la misma frecuencia que libros en mi trabajo. Hablo de niños. Los veo por todas partes. Y si no veo ninos, veo mujeres embarazadas.

Y no puede negar que eso me está dando ideas.

Vista con ojos suecos soy joven para tener hijos. Desde punto de vista latino no tengo porque esperar más.

Sin duda hay muchas cosas que por el momento lo impidan. Mi novio y yo vivimos todavía en la casa de mis papás, estudiamos (él sueco, yo español) y a pesar de trabajos extra no tenemos la estabilidad económica como para poder cuidar a un bebé.

Sé que se puede superar todo eso, y que si hubiesemos querido ser padres ahora, en serio, lo podríamos ser. Pero también sé que es cierto lo que dijo mi amiga, que tuvo su primera hija temprano y no tan planificadamente y que ahora tiene otro en camino: "Nosotros nos amamos mucho, y E. (el padre de los hijos) y yo siempre les daremos amor a nuestros hijos. Pero, claro, todo hubiese sido mucho más fácil si no tuvieramos siempre que preocuparnos de cómo pagaremos el arriendo, cómo haremos para poder comprar una nueva chompa para la bebé..." Ella misma me ha dicho que mejor esperemos.

Y es lo que haremos por el momento. Porque no son sólo cosas materialistas que nos detienen. A pesar de las ganas que a veces sentimos, tanto él como yo, pienso que todavía me falta. Todavía no me siento preparada a dedicar todo mi tiempo y energía a otro ser. Quiero desempeñar el papel principal de mi vida un rato más.

Tengo amigos blogueros que seguramente pueden afirmar la felicidad de ser padre o madre, hablo de Caminante, Juanpi y Pablo David, con sus respectivos Chica-grande y Chica-chica, Juanito y Cajoncito... Y otros que, al igual que yo, no se han animado, por lo menos no hasta ahora (¿o estoy malinformada, Au pair, Ximena, GQ...?). Sería interesante saber qué dicen al respecto...