viernes, 29 de agosto de 2008

Me gusta...

b
...dormirme con el sonido de la lluvia pegando fuerte al tejado.

...la primera taza de café en la mañana.

...que mis brazos estén más fuertes después de un verano de trabajo físico en los barcos.

...tener mi cuarto ordenado (lastimosamente no ocurre tan a menudo).

...los veinte minutos en el bús que me permiten leer mi libro.

...haberme cortado el pelo, por fin.

...cuando los turistas me dicen que hablo bien el español.

...jugar con la hija de mi amiga.

...el chocolate.

...la igualdad.

...sacar el pan recién horneado del horno.

Y qué les gusta a ustedes?
Y qué les gusta a ustedes?

domingo, 22 de junio de 2008

Midsommar

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Los suecos somos muy, pero muy, normales. Alrededor del 20 de junio (varía un poco con el año), nos tiramos todos al campo, salimos de las casas al pastoral más cercano, levantamos un palo grande que simboliza la fertilidad (tiene forma de pene) y cantamos canciones diciendo cosas como Las pequeñas ranas son chistosas, Todos somos llorones, o Así hacemos para sembrar el campo mientras bailamos alrededor del palo. Se suele decir que midsommar es el verdadero día nacional de Suecia.

Después comemos la comida típica, pescado, salmón, en la noche muchos hacen asados si el clima lo permite. A algunos les gusta chumarse (en mi familia por lo general no, pero pregúntenle a la Marce).

En la noche disfrutamos la claridad y los sancudos disfrutan la sangre humana que se ofrece en cada jardín. Antes de dormir las chicas cogen siete flores (tienen que ser diferentes tipos), ponen debajo de la almohada y después sueñan con su futuro esposo.

Así se festeja el midsommar sueco.

Mi familia y yo fuimos donde mi hermana mayor que se ha comprado una casa con su marido en las afueras de Norrtälje, en el campo. Juzgando por el tráfico, como la mitad de Estocolmo también se fue allá. Hicimos todo lo de arriba (menos chumarnos), hacía bonito día y hasta fuimos a nadar (aunque después nadie quería meterse porque el agua estaba helada). Mi novio y yo dimos un paseo a las doce de la noche, el cielo estaba clarito, pero no cogí las siete flores, ya sé con quien me voy a casar (imagínense si hubiese soñado con otro, qué dilema...).

Pasé en familia, en el campo. Pasé bien. Hasta canté y bailé Las pequeñas ranas con gusto (ese baile mi novio lo llama "el baile del pollo", porque según él, todos saltan y gritan como pollos). Y por más loco que parezca el midsommar sueco, sí es bonito. Las costumbres pueden parecer chistosas, pero lo que me gusta es que tienen raíces muy antiguas. La Navidad y la Pascua también tienen raíces desde antes que éramos cristianos, pero midsommar es la única fiesta pagana pura. La única fiesta que los cristianos no pudieron secuestrar y hacer suyo...
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jueves, 19 de junio de 2008

Coincidencias futboleras


Fútbol, fútbol, fútbol... Si no es la Eurocopa son las clasificaciones para el Mundial. Suecia ayer perdió contra Rusia y ya no jugará más. Ecuador empató con Colombia en casa. No les va tan bien a mis selecciones preferidas. Pero hace ya más que un año, hubo un acontecimiento especial. Al Estadio Olímplico Atahualpas, donde iban a jugar las selecciones de Ecuador y Suecia, se fueron tres chicas: una Chaulafanita, una futura Au Pair y una garza humana. Las tres eran muy diferentes, no se conocían entre sí, pero tenían en común un amor suficientemente fuerte para traspasar el atlántico... Ellas dos estaban con Ecuador. Yo estaba con Suecia. Ahora, más que un año después, nos hemos conocido por este espacio virtual. Son coincidencias de la vida...

¿Y cómo terminó el partido? 1-1. Tal vez fue el mejor resultado...

lunes, 16 de junio de 2008

A petición enredal

Para comprobar que sí vivo en Suecia, y para complacerle al pana Enredo, complemento el post anterior con esta foto. Cinco Volvos a la vez.

Verano

El clima sueco es imposible de predecir. Hace un par de semanas hacía un calor que parecía que estábamos en julio y no en mayo. Ahora hace un poco más de frío (15-18 grados), el cielo está nublado y a veces llueve. Pero tengo fe de que ya mismo viene el calor otra vez, porque así mismo es el verano sueco. Y nada nos puede quitar las noches claras que tanto me encantan. Faltan cuatro días para "midsommar", el día más claro del año aquí en Suecia. En esta época en realidad no oscurce totalmente. Aquí en Estocolmo tenemos sol desde las tres de la mañana hasta las diez de la noche, pero las horas sin sol tampoco están oscuras, siempre hay claridad. En el norte de Suecia, a estas épocas el sol no se pone nunca. Desde el 30 de mayo hasta el 21 de julio tienen sol 24 horas al día. Mis papás tienen una amiga que vive allí que estaba de visita aquí y contó como la claridad hace confundir. Dice que a veces a algún vecino se le ocurre podar el cesped a las dos de la madrugada (por no darse cuenta de la hora), que los niños juegan y juegan y nunca quieren ir a dormir...

No voy a hablar más de la claridad. Por mucho que hable, creo que no se puede entender qué significa y cómo se siente sin haber estado aquí, al igual que no se puede entender cómo es estar en la playa en Esmeraldas con una Pilsener fría o comiendo sandía... O cómo es estar en Galápagos nadando con los lobos de mar... Simplemente son cosas que tienes que vivir para saber bien cómo es. Y sin embargo estoy aquí tratando de explicarles cómo me siento...

He pasado trabajando sin mucho tiempo para pasar en mi blog. El verano ha llegado a Estocolmo, y con él mi otro trabajo, ya que además de ser dependiente de una librería, trabajo en los barcos turísticos que hacen paseos por el mar báltico y el lago Mälaren alrededor de Estocolmo. Estocolmo está literalmente construido sobre islas y el agua traspasa por todos lados (por eso a veces se dice que Estocolmo es “la Venecia del Norte”). En esa agua los turistas pueden hacer “tours” con los barcos de la empresa donde yo trabajo, pero los barcos también los alquilan empresas o personas para hacer fiestas o transportes a conferencias, etc. No sé cómo se llama mi trabajo en español. En inglés es “deckhand”, ¿sería marinero o algo parecido en español? Lo que hago es checkear y mantener el motor, limpar el barco, contar y atender a los pasajeros, amarrar y cerrar el barco, ayudar cuando pasamos las esclusas, en fin, ayudar en todo al capitán, incluso manejar el barco de vez en cuando. Esta es mi tercera temporada en los barcos, vuelvo porque me gusta el trabajo y me ofrecen trabajar de lleno (y más) pero con tiempo libre. Eso porque trabajamos siete días seguidos y después tenemos siete días libres, así puedo tener “vacaciones” a pesar de que trabajo jornada llena. Esto es posible puesto que los días que trabajamos tenemos jornadas largas de 10-14 horas. Por eso no hago mucho más que trabajar las semanas que trabajo, y el tiempo para, por ejemplo, pasar en el blog es muy limitado... Aunque parezca duro trabajar 12 horas seguidas, no lo es siempre, ya que parte de mi día paso así:



Además han sido días de fiesta y festival aquí en Estocolmo. En esta época se graduan los estudiantes del colegio, cosa que festejan yendo en trailers, tomando, gritando y cantando, vestidos con sus gorras blancas características. El 6 de junio es día nacional de Suecia, ese día yo trabajé y vi las celebraciones fuera del palacio real (paso por allí con el barco). Ese día fui (después de trabajar) al “festival de comidas” en Kungsträdgården (un parque por el centro de Estocolmo) con unos amigos. Les dejo un poco de fotos, disculparán la mala calidad, la mayoría de las fotos están tomadas con la cámara de mi celular que no es muy buena. Pero las publico de todas maneras para refutar el mito de que Suecia es un país apagado, tranquilo, sin ambiente...


Estudiantes festejando...


Dos grupos tirándose alcohol el uno al otro

La gente sale a ver las caravanas


Festival de comidas "Smaka på Stockholm" en Kungsträdgården


Mi amorcito aprovechando el festival para comer carne con papas y menestra


Yo con un coctel bien merecido después de un día de trabajo... ¡Qué rico!


Día nacional de Suecia


Esperando a que suelten los 50 000 globos frente al Palacio Real


El Palacio Real visto desde mi barco

El barco "Götheborg"

Uno de los cruzeros que visitan a Estocolmo


Barquitos que vienen a ver cuando salga Götheborg


Estocolmo floreciendo


Y por último: una foto de mis sandalias favoritas... :)

miércoles, 4 de junio de 2008

Incógnita

Por coincidencia, resulta que el mismo día que Ximena se gradúa como doctora, esta garza exótica también presenta y defiende su monografía y se gradúa... Así que ahora soy "Bachelor of Arts" (no sé la palabra en español) de español y literatura. Aunque me quedo corta en comparación con la PhD Cabezas, igual me siento contenta con la prestación, porque sí ha sido un trabajo duro a veces.

Estos últimos tres días de oposiciones han sido de muchas experiencias nuevas e inesperadas. Son tantas cosas que no sé de qué escribir o por dónde empezar. Podría empezar por la directora arrogante y sarcástica que organizó las oposiciones, o podría empezar por los nervios que en el momento de presentar mi trabajo y contestar las preguntas se deslieron y dejaron lugar a una sensación de "esto sí lo sé" y las palabras que parecían salirme (¡en español!) sin problemas... Que los 45 minutos que yo había temido tanto, al final me parecieron cortos, que hubiese podido seguir hablando y contestando preguntas, que me sentía segura de mi trabajo y de mi capacidad de explicarlo... O podría empezar por la sensación contradictoria de alivio y dudas que nos quedaron a todas las amigas de mi grupo después de las oposiciones (por partes debido a la directora pésima), las discusiones y chismes después del seminario, tomando sol en el cesped fuera de la Universidad...

Podría hablar de eso, pero hoy no lo haré. Sin embargo pasó una cosa que me dejó totalmente intrigada, y esa cosa quisiera compartir con ustedes. Durante estos días hemos tenido una sesión en la mañana con tres ponentes y una en la tarde con uno o dos ponentes. Yo expuse hoy en la mañana con otra chica (o sea, no expusimos juntas, sino primero ella y después yo). Pero el tercer ponente no llegó y así la pausa entre las dos sesiones se hizo muy larga. Lo comenté con una amiga que se llama Hanna que hubiesemos adelantado la presentación de la tarde para quedar todos libres mas antes, pero después concluimos que eso de la oposición es una cosa formal y pública y que por lo tanto hay que seguir el horario anunciado, por si acaso alguien quiera venir a escuchar. Y después dijimos, riéndonos "como si a alguien le intresara venir a ver la presentacíon de unas monografías" (porque en realidad, a esas presentaciones sólo suelen ir los estudiantes, la directora y los tutores, no es una cosa grande) . Imagínense nuestra sorpresa cuando regresamos al aula y vemos que entre la gente sentada hay una señora desconocida que no pertenecía al grupo. Empezó la presentación, las preguntas, todo como siempre, después de una hora todo ya terminó, salimos conversando sin pensar más en la señora desconocida. Fuimos las cuatro de mi grupo tutorial a sentarnos en el cesped a conversar y tomar un poco de vino para festejar que ya habíamos terminado. Después de muchos otros temas salió otra vez el tema de la señora desconocida. Entre las cuatro chicas Lisa, Hanna, Li y Saga se realizó la siguiente conversación:

Hanna: ¿Y quién fue esa señora que estaba en la última presentación?
Li: ¿Qué, cuál señora?
Lisa: ¡Cierto, me olvidé de decirte, Saga!
Saga: ¿Decirme qué?
Li: ¿Pero cuál señora?
(Hanna le cuenta a Li de la señora desconocida en la clase, ya que Li no había estado presente en la última sesión.)
Lisa: Es que cuando llegué al aula sólo estaban Vanesa, que iba a exponer, y esa señora, y ella tenía tu monografía es su mano, Saga, y...
Saga: ¿La mía?
Lisa: Sí, había imprimido tu monografía y nos preguntó cuándo la ibas a exponer y le dijimos, pues, que ya habías expuesto en la mañana, y nos miró con cara de desepcionada y dijo algo como "me eqivoqué de hora".
Saga: Pero, ¿qué entonces? ¿Había ido para ver la presentación de mi monografía?
Lisa: Así me parece.
Saga: Pero no me dijiste nada. Hubiese hablado con ella.
Lisa: Disculpa, es que después me olvidé...
Saga: ¡Qué raro! ¿Quién sería?

Así que me quedé con las dudas. ¿Quíen fue esa señora? ¿Por qué quería ver mi presentación? ¿Vino porque le interesaba el tema, que en realidad es un tema sin mucho interes popular? ¿Cómo se enteró de que iba a exponer? ¿Me quería preguntar algo, o quería criticarme? Con esas preguntas estoy todavía, y la verdad es que la presencia de esa señora me dejó con muchísima curiosidad. ¿Qué creen ustedes?

domingo, 25 de mayo de 2008

La claridad

Qué raro... Estoy aquí en la sala, son las dos de la madrugada, y de a poquito está aclareciendo... He vivido en este país nórdico toda mi vida, pero no me acostumbro a esta luz, esta claridad que nos viene en el verano... Me encanta, me hace sentir con más vida. Y afuera los pájaros cantando y en el aire un olor riquísimo a flores, a verano, a esperanza... Me da ganas de estar despierta toda la noche... Qué bonito que es el verano. Y todavía falta casi un mes para la época más clara aquí en Suecia: "midsommar".

miércoles, 21 de mayo de 2008

Llegar a Ecuador

No fue mi primer viaje, pero sí fue la primera vez que fui a Latinoamérica. Hasta ese momento no había salido de Europa (salvo una semana en Maruecos) y nunca había planeado por una estadía tan larga fuera de mi país. Además de ser el viaje más largo de mi vida hasta entonces, era la primera vez que viajaba sóla, sin la companía de familiares o amigos. Viajé sin ticket de vuelta y sin saber cuánto tiempo me iría a quedar. En el aeropuerto me despedían mi papá, sacando fotos con la cámara, mi mamá con la tristeza escondida bajo una sonrisa y muchos abrazos, mi hermano mayor con su "cuídate mucho hermanita", y mi querida hermana, la que ha compartido tantas cosas conmigo... que en el momento de despedirse se puso a llorar... y yo lloré con ella...

Era finales de septiembre del 2006. Él y yo llevábamos en ese entonces un poco más de un año juntos como novios, y él vivía conmigo (en la casa de mis papás) desde hace seis meses. Pero le tocó salir de Suecia y regresar a Ecuador ese verano, dos meses antes que yo viajaba. Esos dos meses fueron muy largos, nos llamábamos, nos escribíamos, pero era difícil. Por suerte yo trabajaba mucho y así no tenía tiempo para sentirme triste. Así que ese día en el aeropuerto fue triste, fue de despedida, pero también viajé con muchas ilusiónes, con ganas de verle, besarle de nuevo, ganas de conocer a su familia y su país.

Fueron largas las horas en el avión, debo decir los aviones porque hice escala en Nueva York y en Houston. En Newark (el aeropuerto de NY), se me pasó el tiempo en tramites, sacar y otra vez checkear el equipaje, todas las cosas de seguridad... En Houston creo que el sol estaba pegando fuerte, pero yo estaba atrás los vidrios... Ya era noche para mi (mi cuerpo estaba acostumbrada a la hora sueca), pero no tenía sueño. Empecé a sentirme un poco nerviosa, porque ya faltaba poco, me sentía rara. Era raro viajar sóla, pero no me dio miedo, me gustó. Fue bueno tener ese tiempo sóla, ese espacio para dejar Suecia atrás y concentrarme en Ecuador, en él. Una cosa que me llamó la atención era que en Houston todos los rótulos estaban en inglés y en español. El personal hablaba los dos idiomas.

Después faltaba sólo la última etapa, Houston-Quito. En el avión había poca gente, tuve tres asientos para mi sóla, traté de acostarme pero no había mucha comodidad. El cabinero era muy atento de la manera estadounidense, muy correcto, me decía "miss", cosa que me gustó más que la "ma'am" que había recibido en otro momento del día. Anocheció. Veía las luces de la cuidad, eso era Quito.

Por las luces se podía aprecias las siluetas de las montañas... Nos acercábamos... Parecía que íbamos a aterrizar encima de las casas, podía ver ya los techos, los perros, las calles, gente... Era Ecuador, su Quito, mi Quito.

En el control de la policía no hubo problemas. Había estado nerviosa antes, pero fue como todos me habían dicho y no me hicieron problemas. Me pidieron un ticket para darme mis maletas, ni siquiera había entendido para qué era ese ticket cuando me lo dieron (en los aeoropuertos donde había estado antes todos habían cogido sus maletas sólos). Por suerte no lo había botado y me dieron mis maletas. Salí, y por fin le vi. Me pareció tan familiar y tan extraño al mismo tiempo, conocido pero diferente. Sentí una alegría que no había esperado. Dejé las maletas botadas en el piso y corrí a abrazarle... Sólo después de eso me fijé en su familia que estaba a su lado... Nos fuimos en taxi, nos cobraron un precio que me pareció muy barato, después entendí que había estado un poco caro...

Su mamá me sirvió sopa de cabello de ángel, y a pesar de que tenía hambre (no había comido casi nada en el viaje), no pude comer mucho. No sé porque, la sopa estaba rica, tal vez por la emoción y el cansacio...

Desde esa primera noche me enamoré de Ecuador. Durante nuestros siete meses allí siempre me sentí en casa y a pesar de que le extrañaba mucho a mi familia, y a veces a Suecia, nunca me arrepentí de haber ido a Ecuador. No sentí, como en otro viaje largo que hice antes, que mi vida la había dejado en Suecia, porque esta vez, en Ecuador, no estaba sóla, estaba con él. Conocí a su familia, que ahora le considero mi familia, a su país, y le conocí mejor a él, y a mi misma.

(Esta fue mi historia, bueno, una parte pequeña de mi historia... Hay y habrá mucho más... Más despedidas, más reencuentros. Gracias Chaulafanita y Au Pair por la inspiración y por contar sus historias...)

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Lapso freudiano?

El otro día, en la clase de sociolingüística, en la Universidad.

La profesora (dirigiéndose a un chico): Así que, ¿qué dices?
Chico: Pues, el contexto, ehh... ¿La modalidad, no?
Profe: ¿Cómo "la modalidad"?
Chico: La modalidad del habla.
Profe: Sí, pero ¿de qué modalidad estamos hablando?
Chico: No sé, es que ayer estuve hasta las doce con la monografía, y...
Chica: ¿¿Con qué??
Chico: Con la monografía.
Chica: Ah, yo oí "con la pornografía"...
(Risas entre todos.)

lunes, 12 de mayo de 2008

La importancia de tomar café

Para personas como mi novio, inmigrantes en este país nórdico, una cosa que llama la atención y despierta preguntas es la fika. La palabra fika existe en el sueco desde los años 1910, y es orginalmente una inversión de la palabra kaffi (ka-ffi = fi-ka), que significa café en sueco. La palabra fika hoy en día puede significar sólo un café, o café con un pancito, un sanduche, una galleta, un pastel, etc. Incluso puedes cambiar el café por un tecito o un vaso de jugo y sigue siendo fika.

Además del sustantivo, hay el verbo fika, y se refiere al hecho de sentarse, tomar fika y conversar un rato. Y eso nos gusta bastante. En la mayoría de los trabajos tenemos una pausa de fika en la mañana y una en la tarde (más la pausa del almuerzo por supuesto). Como ejemplo describo como es donde trabaja mi mamá. Ella es periodista de una revista de un sindicato. Llega al trabajo tipo 8-9. Se sienta en su compu, lee un poco los correos electrónicos, tal vez hace una llamada o dos por teléfono y planifica que es lo que va a hacer durante el día. A las 9.30 tienen una pausa de fika de 20-30 minutos que además es una reunión de toda la redacción para hablar y tomar desiciones sobre la revista. Toman café y comen un sanduche.

A las 12 hace su almuerzo de 45 minutos. Después sigue trabajando hasta las 2.15 de la tarde cuando es hora de hacer la pausa de la tarde, normalmente de unos 15 minutos. Toma un te (no le gusta el café en la tarde) y una fruta con sus colegas, después sigue trabajando hasta las 4.30-5.

Mi novio me preguntó para qué tomamos tanto café en los trabajos suecos. Y entiendo que puede parecer como que no estuvieramos haciendo otra cosa que tomar café. ¿Cuándo tenemos tiempo para trabajar? Le dije lo de siempre, costumbres, cultura y todo eso. Pero hoy leí y artículo que se trataba de ese tema y ya puedo darle un motivo racional (bueno, más o menos racional por lo menos). Algunos investigadores habían estudiado el fenómeno de la pausa de fika en los trabajos. Resulta que las pausas de fika son buenas para fomentar las buenas relaciones entre los colegas. No es el café en sí, sino la pausa, una pausa que además funciona como un foro para discutir tanto asuntos importantes del trabajo (¿cómo vamos a hacer con los nuevos directivos de la junta directiva?, ¿quién se encargará de ese proyecto?), como temas personales (¿qué hiciste en tus vacaciones?, ¿qué es de tu hija?, ¿cómo vas con ese carro que compraste?). Ya que las organizaciones y empresas suecas suelen ser muy poco jerárquicas (o sea, los empleados tienen una relación bastante informal con el jefe, es importante afianzar las decisiones con los empleados, etc), las pausas de fika son muy importantes para discutir y ponerse de acuerdo.

Otra ventaja de la fika (según los investigadores) es que el hacer una pausa nos relaja, nos desestresa y nos deja concentrarnos mejor cuando después volvemos al trabajo.

Así que ahora sabemos para qué sirve la fika sueca, aunque claro, no necesariamente explica por qué nos gusta tanto...