jueves, 25 de noviembre de 2010

¿A lo latino o a lo sueco?

El fin de semana pasado fui a mi primera fiesta rosada. La quinceañera es hija de una pareja ecuatoriana que llevan muchos años en Suecia, el padre es amigo lejano de mi novio. Fue una fiesta bonita y para mi una experiencia muy interesante, ya que en Suecia no existe esta tradición.

Supongo que no necesito explicar que se hace en una fiesta rosada, ustedes saben más que yo sobre este tema. El vestido rosado, el ramo de flores, la liga… Cuando era hora de comer, el anfitrón nos pasó un plato de comida, y luego regresó con cara de avergonzado, preguntándonos si nos habíamos llenado. Mi novio sí le aceptó un poco más de comida, mientras yo le dije lo que pensaba: que me parecía una porción normal de comida, que estaba muy rica pero que estaba llena.


Regresando de la fiesta me puse a pensar en las diferencias entre las fiestas suecas y las fiestas ecuatorianas, tema que sí me ha llamado la atención antes. Pero ahora por un motivo más especial. Estamos pensando bautizarle a nuestra hija, y naturalmente queremos invitar tanto familiares y amigos suecos como ecuatorianos. Presiento que si hacemos una fiesta tipo sueca, los latinos dirán “¿qués pués? ¿y el baile? ¿y la comida?”, mientras si la hacemos tipo latina, la mayoría de suecos se sentirán incómodos y dirán “¡no, gracias!” al vino/baile/cangil.


Para los de mis lectores que no conocen Suecia haré una pequeña lista de las diferencias entre las fiestas suecas y latinas, aunque reconozco humildemente que no soy experta en fiestas latinas.


Típico de Ecuador (o las fiestas ecuatorianas en Suecia):

- Sillas al rededor de la sala para que se sientan los invitados, pista de bailar en el medio.
En Suecia son más comunes las mesas y menos comunes las pistas de baile.


- Una mesa con platos de cangíl, dulces, papitas, caramelos y EL PASTEL.
Luego de un rato los anfitrones empiezan a circular con los platos, bríndandoles a los invitados.
La mesa de "snacks" no es tan incomún en Suecia, pero cada uno se coje lo que quiere sin esperar al anfitrón – el pastel excluído.


- Palabras - de la mamá, el "disque" papá (así dijo en la fiesta donde me fui...), la cumpleañera, las amigas...

Los "discursos" sólo se dan en fiestas muy formales en Suecia, y entonces suelen ser preparados antes, no improvisados en el momento.


- Los regalos, por lo general, no se abren en la fiesta.

En Suecia pones todos los regalos en una mesa y después de un rato los invitados empiezan a decir ”que abre los regalos”, y el cumpleañero se pone a abrir los regalos, agradiciendo a los donadores.


- Vino, que el anfitrón anda brindando en una copa, la misma para todos.

Si se toma vino en una fiesta sueca (no se hace siempre), es en un vaso para cada uno. Pero la diferencia más grande es que aquí, si es una fiesta no tan formal, es mucho más común que cada uno viene trayendo lo que va a tomar. El alcohol es muy caro en Suecia... En cambio, en matrimonios u otras fiestas con cena formal, los anfitrones compran el alcohol.


- Música a todo volumen y baile.

En Suecia hay fiestas con música – a todo volumen – y fiestas sin música, pero casi todas las fiestas son sin baile. En vez de bailar, la gente está paradita en grupos, tomando su cerveza o vino, conversando (o, si está mucho volumen, diciendo, “¿qué?” y “¿cómo?”…).


- Más noche comida, casi siempre algo con arroz, servido por el anfitrón o la anfitrona, a lo mejor con la ayuda de algún amigo, para cada uno en platos desechables.

En Suecia hay fiestas con cena formal, fiestas con buffé, fiestas sin comida pero con ”snacks” o fiestas con fika. Fika es café o te con pastel, rollos de canela, galletas, etc. Por el hecho de que no hay un “estándard” como en las fiestas ecuatorianas (de siempre dar de comer), es común que se especifica en la invitación qué tipo de fiesta es, por ejemplo: “El sábado les invitamos a festejar mi cumpleaños. Están bienvenidos a partir de las dos y servirémos pastel y café.” Así todos saben que es mejor venir comiendo ya que en la fiesta no habrá comida.


- A lo que uno se va, hay que despedirse de cada uno de los invitados.

En Suecia es suficiente señalar imprecisamente con la mano a los demás, diciendo, "hejdå" (adiós).


- Si es un matrimonio, un bautizo o una graduación, cuando te vas los anfitrones te regalan un recuerdo.
En Suecia, no hay recuerdos, pero si es una fiesta un poco más formal (como matrimonio, bautizo, etc) los anfitrones después de la fiesta les manda una tarjeta a cada uno de los invitados (o a cada familia invitada) con un agredicimento por haber venido.
Algunos imprimen una foto de la fiesta o de los regalos que han recibido, y mandan eso como tarjeta de agradecimiento.

Cuando haces un bautizo en Suecia, luego de la ceremonia en la iglesia es costumbre invitar a tomar café y pastel en “församlingshemmet”, un local que queda al lado de la iglesia. Comida es posible, dependiendo de la hora, pero vino y baile, eso sí sería un poco raro en un bautizo sueco.


Ahora, ¿cómo hacemos un bautizo que les guste tanto a los latinos como a los suecos?

sábado, 13 de noviembre de 2010

Conformándome

Yo soy semi vegetariana; como pescado y algunos mariscos pero nada de carne. Mi novio come carne aunque también le gusta la comida vegetariana. Hace algunas semanas llegó la hora de empezar a darle comida a mi pequeña I-cita. Ella sigue tomando la teta (o sea, mi teta...), pero le estamos haciendo probar diferentes purés. Hasta ahora ha saboreado unos deliciosos purés
de papa, zanahoria, alverjas, camote, zanahoria blanca, brocoli y nabo. Tambíen le hemos hecho probar mazamorra de avena con banana. Las "recetas" he sacado de un librito que nos han dado en el centro de salud de niños, donde vamos cada dos a cuatro semanas para pesarle y medirle a mi hija y informarnos sobre el cuidado de bebés. Según ese libro, ahora que ha probado los purés de verduras y tubérculos y un poco de fruta, le toca la carne...

Y me encuentro en un dilema. Si hubiera alternativas en ese libro, si hubiera unas paginitas diciendo "y si quieres cocinarle comida vegetariana a tu hijo, pues aquí te damos información sobre nutrición y unas cuantas recetas de comidas sin carne", pues entonces sí creo que me hubiese gustado darle comida vegetariana a mi hija. Algunos dirían "¿Le quieres obligar a tu hija que sea vegetariana? ¡Déjale mejor que decida cuando sea grande!". Esa gente no ve que si le doy carne a mi hija en realidad también le obligo, pero en ese caso le obligo a que no sea vegetariana.

He leído y oído las historias de papás que han querido darle comida vegetariana a los hijos y sé que es muy controversial aquí en Suecia. En el centro de salud de niños la enfermera te cuestiona, la gente te mira mal y aparte de eso tienes que saber bastante sobre nutrición para poder darle buena comida a tu hijo. De hecho, cuando yo tenía once años y me hice vegetariana (por la segunda vez en mi vida), en la escuela no lo miraban bien, incluso me hicieron ir a hablar con la enfermera de la escuela y a mis papás les hicieron firmar un papel, sin eso no me querían dar comida vegetariana en la escuela (aquí todos los niños almuerzan en la escuela).

No tengo tantos conocimientos como para estar discutiendo con una enfermera y sí me preocupa el riesgo de que mi hija no tenga lo que necesite en la comida. Por eso hemos decidido darle carne, de todas maneras. Aunque en realidad no me gusta tanto la idea.

Pero. Al hecho pecho. Si va a comer carne, pues que sea carne sabrosa y hecha en casa. Así que me puse a hacer ¡puré de carne! Yo, que no he cocinado carne nunca, porque en realidad casi todo lo que sé de cocina lo aprendí después de hacerme vegetariana. Con un poco de ayuda de mi mamá cociné carne de res, zanahoria, zanahoria blanca, papas, cebolla larga, pimienta y perejil:

Luego lo corté en pedazos y lo machuqué en la licuadora:

Y luego a poner en la cajita donde se hace cubitos de hielo para congelar y guardar para otro día:

(La mano pertenece a mi novio, obviamente yo puse de forma más ordenadita la carne...)

No se ve tan rico, pero esperemos que le guste a mi chiquitica... Todavía no lo ha probado, pero también hice una salsa del caldo que sobró (añadiendo leche, maizena y perejil), y esa salsa parece que le gusta. O por lo menos no le disgusta. :)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Reformas

Ya no me equivocaré al escribir "solo", pero echaré de menos la i griega y la i latina...

El País: La "i griega" se llamará "ye"Enlace

domingo, 17 de octubre de 2010

Interpretaciones

Yo: Tuve un sueño tan raro... Soñe que estábamos en el jardín y había una araña al lado del muro, una tarántula enorme.
Él: Más grande que ésa que vimos en una tarro en el museo ése en Quito?
Yo: Sí, sí, era gigante! Pero lo extraño era que llevaba una cámara, una de esas grandes que tengo yo.
Él: Ha de haber sido una araña viajera.

martes, 12 de octubre de 2010

Y yo tampoco soy rubia

Suerte que mi novio no es de los típicos machos ecuatorianos...

El Comercio - Ecuatorianos, entre los más infieles

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Elecciones

El domingo se realizaron las elecciones aquí en Suecia. Elegimos nuestros representantes para el parlamento, los consejos provinciales y los consejos municipales. Lastimosamente, dos de cosas pasaron: la derecha liderada por el primer ministro Fredrik Reinfeldt fue reeligida, y además el partido ultra-derecha y racista Sverigedemokraterna entró por primera vez al parlamento sueco.

Por el momento no sabemos cuánta influencia tendrá este partido sobre las decisiones políticas; ninguno de los otros partido se declara dispuesto a negociar con ellos. Sin embargo, el hecho de que esta gente entró significa que ya tiene un foro para hablar de su política. También significa que tiene derecho al apoyo económico que se da a todos los partidos representados en el parlamento, lo cual seguramente será utilizado para fortalezer su organización.

Las últimas semanas he estado ocupada haciendo campaña aquí en mi comuna para mi partido, el partido socialdemócrata. Aquí la derecha gobierna desde hace 30 años y lamentablemente, sigue gobernando también después de estas elecciones. La verdad es que eso no fue tan sorprendente, pero sí estaba esperanzada de que tal vez íbamos a ganar al nivel nacional.

lunes, 13 de septiembre de 2010

La mano, la costumbre y la naturaleza

Algo que parece "venir incluído" cuando te vuelves padre, son los consejos. Pedidos, no pedidos, útiles, mal intencionados, contradictorios, indispensables... Te llegan de todo. Para mi, muchas veces han sido consejos que me sirven. Otras veces simplemente no comparto las idéas de la persona que me aconseja o no me gustan los consejos, pero lo que más me molesta es cuando esa persona me ve con una cara de superioridad, como si estuviera diciendo (o incluso me dice): "aunque no me creas ahora, luego me darás la razón porque tengo cuatro hijos y sé de esto". Como si todos los niños (y padres) fueran iguales. Como si sólo hubiera una manera de cuidar y educar a un niño.

Una de las ideas que no comparto es ésa de que a un niño "no es bueno que le acostumbres a la mano". Me dio chiste la primera vez que lo oí. Después entendí que eso era una expresión. Acostumbrarle a la mano.

Les voy a decir que pienso sobre eso: "acostumbrarle a la mano" está mal dicho. Es al revés. Los niños nacen queriendo estar con los grandes. Es un instinto inato en ellos, porque para un bebé no hay cosa más peligrosa que estar sólo. No dudo de que se puede desacostumbrarle de la mano a un niño; porque los niños lastimosamente al final se acostumbran a cualquier cosa. La pregunta es a qué costo.

Pocos animales nacen tan vulnerables como el ser humano. Somos frágiles y necesitamos la protección de otros. Pónganse a comparar con casi cualquier otro mamífero -el caballo, el perro, la vaca- sus crías caminan en cuestión de horas mientras el humano tarda al rededor de un año. El cerebro humano, de la misma manera, no está "completo" al nacer, pero esa falta tiene una gran ventaja: tenemos un cerebro muy flexible (o "plástico" como se dice con un término psicológico) y podemos llegar a aprender muchísimo más que cualquier otro animal. El cerebro, de esta manera, nos da la oportunidad de crecer, adaptarnos y funcionar en ambientes muy diferentes. La desventaja es, como ya mencioné, que al principio (y por mucho tiempo) somos muy dependientes de nuestros padres o quienes nos cuidan.

Por más que vivimos en una sociedad moderna con todas las comodidades que eso conlleva, la biología del ser humano no ha cambiado mucho desde que éramos nómadas y el mundo estaba lleno de animales predadores y otros peligros. El bebé que se quedaba tranquilito y sin chillar si los papás le dejaban sólo, corría gran riesgo de morir. La única manera de garantizar su sobrevivencia era estar siempre con los grandes. Y la única manera de conseguir eso para un bebé que no gatea ni camina es: llorar. Por lo tanto, la evolución ha premiado este tipo de comportamiento. Es algo que viene naturalmente.

La cosa es lo siguiente: el bebé recién nacido no sabe que cuando la mamá le deja en la cunita, está en un lugar muy seguro. Para el bebé el mundo está grande y lleno de peligros; un bebé de hoy, en ese sentido, no se diferencia de los bebés de los primeros humanos. Justamente por eso insisto en que no se trata de acostumbrarle a que esté con los grandes.

Si yo le dejo a mi niña llorando en la cuna, ella si sentirá abandonada. Todavía no puede consolarse ella sóla, para eso ella le necesita a una persona grande, a mí, a su papá o a los abuelitos. No le gusta estar sóla por más que ratitos, lo cual obviamente es poco práctico. Claro que fuera más cómodo si ella se quedara horas solita, contenta. Pero los bebés no son así, y no lloran porque "son malcriados" o porque los papás "mucho les han acostumbrado a la mano".

No me hago la santa, yo también me siento limitada y frustrada a veces por el hecho de que mi bebé quiere estar conmigo cuando quiero o necesito hacer otras cosas. Evidentemente, ella nos impide de hacer muchas cosas, tanto a mi como a su papá. A veces le tengo que dejar solita aunque ella no quiere, porque necesito cocinar, ducharme o hacer cualquier otra cosa. Pero la diferencia es que no le dejo sóla con la idea de que "es bueno" o que lo debo hacer para que no se haga malcriada. Y sí creo que es una diferencia importante.

miércoles, 18 de agosto de 2010

El metamorfosis

Sí. Ahora ya soy mamá. Hace dos meses y siete días nació nuestra preciosa, nuestra pollita, nuestra "garcita chiquitica" como le dijo su papá en uno de sus miles momentos de cariño absoluto.

Les he hecho esperar mucho, fieles seguidores de mi blog (si es que todavía tengo seguidores...), o como dice fernandoylet: he "hecho la cuarentena de rigor" (gracias por ese comentario que me hizo reír mucho). Es increíble como un ser tan chiquitico puede absorberte completamente tanto física como mentalmente.

Confieso que todavía no lo entiendo totalmente. Yo, ¿mamá? ¿Cómo puede ser posible? Sin embargo, cuando le veo a mi chiquitica me lleno de ternura, de orgullo, de asombro, de miedo ante la enorme responsabilidad. Haré todo lo posible, y obviamente habrán momentos cuando fallaré; es parte de ser padre o madre. Sólo el futuro dirá si acertaré lo suficiente.

Bueno. Basta con miedos y preocupaciones. Ahora disfrutamos el momento con nuestra pollita. En la quinta semana de su vida empezó a sonreírnos. Ahora ha descubierto sus manos. Es fuerte, trata de pararse y levanta la cabeza para ver mejor. Le gusta cuando le cambian de pañal y cuando hablen con ella.

Es mi bebé.

martes, 25 de mayo de 2010

No puedo creer

que dentro de un mes ¡seré mamá!

miércoles, 21 de abril de 2010

Lo que Díos quiera (por ser la primera vez... ¿o no?)

Extraño mi blog. Es difícil empezar a escribir después de una pausa, Berenice lo explica bien en su entrada. No sé por dónde empezar, me siento desconectada. Pero quiero agradecerles a todos por sus felicitaciones, cariños y buenos deseos después de mi última entrada. Realmente me conmueve el cariño que me han mostrado, tanto mis amigos (digo amigos aunque a la mayoría no les conozco en la vida real), como las personas amables que a pesar de que no les conozco se tomaron el tiempo y la molestia de dejarme un comentario. ¡Gracias!

Ahora me faltan siete semanas para ser mamá, bueno, según el pronóstico, luego no sé sabe cuando se le antoje salir al bebito...

Muchas personas me preguntan si será hombre o mujer. Antes solía decir "no sabemos" o "no quisimos saber", ahora he empezado a contestarles "será ett barn". Barn significa 'niño' en sueco, con la diferencia de que no tiene la acepción 'varón'. O sea, cuando el español tiene niño y niña, el sueco tiene pojke ('niño varón'), flicka ('niña') y barn ('niño de cualquier sexo'). El español literalmente divide el mundo en lo masculino y lo feminino. No se puede hablar de nada sin nombrarlo "el" o "la". En sueco, en cambio, sólo las personas tienen género, las cosas no, y no conjugas los adjetivos según el sexo. Eso hace que sea más fácil hablar de cualquier cosa sin poner ningún énfasis en el género. En sueco puedo hablar de una persona sin saber si es hombre o mujer, en español es prácticamente imposible.

Por eso, lo que quiero expresar con mi respuesta "será ett barn" se pierde si lo intento decir en español. Si contesto "será un niño" (que sería la única manera de traducirlo sin cambiar la frase), me sale una oración con otro significado. Salgo diciendo que mi hijo (¡o hija! ¡vean lo imposible que es hablar de esto en español!) será varón, cuando en realidad lo que quiero decir, y que en sueco sale más o menos claro con esas tres simples palabras, es: no sabemos que sexo tendrá nuestro/a bebé, pero para nosotros es más importante conocerle como el individuo que será, o es, que saber que tipo de órgano reproductivo tiene entre sus piernas. (Disculparán mi manera franca de expresarme).

Sé muy bien que mi hijo o hija, desde el primer segundo que nazca, tendrá que abordar y vivir con las expectativas, ideas, prejuicios y sueños de otros (incluído los míos y los de su papá). Si es hombre será tratado de una manera, si es mujer de otra. No lo puedo impedir, sólo hacer lo que más pueda para que este ser querido tenga la libertad de desarrollarse según sus propios valores, ideas y sueños y no según una pauta tradicional y anticuada.

Por eso, mi muy querido latino ahora anda cambiando su manera de referirse al bebé, un día dice "el bébe", otro "la bebé". Los días que dice "el bebé" es más fácil saber de quien habla, pero cuando le trata de niña puede ser confuso, puesto su manera sobrecariñosa de tratarme (y ahora que ando panzona me consiente más todavía). Le toca especificarse diciendo por ejemplo "¿y cómo está mi chiquita bebé (o sea, yo), y cómo está mi otra bebé, la más chiquitica?" (dirigiéndose a la barriga). Es una ternura total, como siempre.

lunes, 1 de marzo de 2010

De regreso

Ecuador ya parece un lindo sueño. Regresamos hace un mes y medio, del sol al frío y "año récord" de nieve aquí en Estocolmo. No me quejo, me encanta la nieve, me encanta el frío, se ve lindo, lindo y no me molesta ponerme un montón de ropa.

Me siento triste por no haber escrito en el blog durante nuestras vacaciones en Ecuador. Quería compartir esa aventura con ustedes, después de todo pensé este blog como "una visión ecuatoriana sobre Suecia y una visión sueca sobre Ecuador", y cuando tuve la oportunindad de escribir sobre Ecuador no la tomé. Las razones fueron varias y no creo que valga la pena meterme más en eso. A lo mejor les contaré un poco sobre el viaje luego, pero de a poquito, cuando haya la oportunidad.

No tengo mucho tiempo para el mundo bloguero por el momento, ni para escribir, ni para leer. Y creo que así seguirá. Mis estudios me están absorbiendo, y encima trabajo y me dedico a la política local de mi comuna.

Además hay otra cosa más que me distrae ahora. Se puede decir que es otro tipo de viaje que voy a hacer, o más bien, que estamos haciendo, mi novio y yo... Ese viaje se inició en septiembre, y no terminará nunca. Es la cosa más cotidiana y común del mundo, y, a la vez, la cosa más grande, más extraordinaria y única.

La primera vez que fui a Ecuador, en 2006, bajé de peso hasta el punto que ya era preocupante. Fue culpa de un bichito, una ameba que se agarró en mi cuerpo y no dejaba que la comida se haga provecho. Estábamos visitándole a un tío de mi novio que vive en Santa Cruz, y él le decía a mi novio "ya se arranca la colorada, llévale al médico o si no has de llegar a dejarle flores no más"... Bueno, me llevó al médico, y con el tratamiento adecuado rápido mejoré.

Esta vez fui a Ecuador con otro bichito en el cuerpo. Uno que no quiero sacar por nada del mundo; uno que no me hace bajar de peso, sino subir; un bichito que se apodera de mi cuerpo y de mi mente, que vive dentro de mí pero no soy yo; un bichito que le conozco ya, pero que nunca conoceré totalmente. Es un bichito muy deseado, planificado desde el verano pasado, soñado desde hace algún tiempo, amado desde siempre.

Es raro como cambia el mundo. Lloro, río, me asombro. Él no llora nunca, pero cuando sintió las primeras patadas con su mano se llenaron sus ojos de lágrimas.

No pensé que me encantaría tanto estar embarazada.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Dejaremos mi lindo Quito para irnos a Manta otra vez, y el fin de año pasaremos en Guayaquil. Toca salir en dos minutos y no tengo tiempo de escribir, pero quería tomar la oportunidad de desearles todos un muy FELIZ NAVIDAD y un PRÓSPERO AÑO FELIZ!

Qué tengan bonitos momentos donde estén, con amigos y familia.

Un saludo navideño.

Saga

PD. Gracias por los lindos comentarios a mi última entrada, gracias a todos!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Llegué

Vine hace una semana. Hace sol, hace calor, no llueve por nada, me siento feliz por estar allí pero también hay muchas cosas que me dan tristeza, y, para ser sincera, otras más que me dan rabia.

Fuimos a Manta a visitarle a una prima de mi querido latino, regresamos a Quito hace cuatro días. A pesar de los días nublados me quemé la espalda, pero sólo la mitad, no sé cómo lo logré, ahora me pica y está pelándose.

En Estocolmo tienen nieve ya, parece que tendrán una Navidad blanca por primera vez en bastantes años. No sé si debo o no extrañarlo, aquí como que no fuera Navidad, no porque falten propagandas navideñas y decoraciones, sino que no me cabe en la cabeza que puede ser Navidad sin frío, lucecitas en las ventanas, lussekatter y olor a glögg... Todo es costumbre, supongo.

Me siento abrumada, tantas cosas en tan poco tiempo. Hoy me senté a leer sus blogs, hay tanto que quisiera comentar pero hoy no me salen las palabras con facilidad. Tengo cosas que contar pero será otro día.

domingo, 6 de diciembre de 2009

En camino

Bueno, amigas y amigos, estoy ahora en Barajas, esperando el vuelo para Ecuador.

Hasta ahora no ha habido problemas, llegamos a Madrid con una hora de retraso, pero ya que tenía que esperar cinco horas aquí da lo mismo. He descubierto la desventaja de viajar sin reloj. En el avión no tenía idea de cuánto tiempo había pasado, y el vuelo parecía haber durado una eternidad. Y eso que son sólo cuatro horas (o bueno, cinco con el retraso). ¿Cómo serán 14?

Paso caminando para hacer circular la sangre antes de sentarme en el avión, ya me conozco todita esta parte del aeropuerto.

Esto de viajar sóla me está gustando.

La próxima vez que les escribo será desde mi Quito lindo.

Un beso.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Viajes

Mi querido latino ya se fue hace dos semanas. Se adelantó para no perderse nada de las fiestas de Quito, yo le sigo dentro de una semana (el domingo me voy!). Le extraño mucho, pero ya sé que en poco tiempo estaremos juntos, y me llama o nos escribimos casi todos los días y eso me consuela un poco.

Hasta ahora el viaje no me ha dado nervios, pero seguro ya vendrán... El día antes de viajar a cualquier parte, sea donde sea, siempre me siento mal y me arrepiento de haberme metido en eso de viajar, pienso que estoy mejor en casa, que qúe voy a hacer allá, que seguro olvidé algo importante. Lo bueno ahora es que le tengo a él esperándome allá, creo que eso lo hará más fácil.

Ya veremos cómo me pongo en unos días más.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Costumbres

Ayer vinieron a visitarnos mi hermana y su hija, y se quedaron a dormir aquí. Como única nieta es súper mimada por supuesto, pero también es muy linda. Últimamente me estoy dando cuenta de lo "grande" que está ya... Tiene cinco años, o sea, tan grande no está, pero cuando comparo con antes sí noto lo mucho que ha crecido y se ha desarrollado. Y me da ternura pero también un poco de nostalgia.

Hoy ella y yo hicimos lussebullar, es un tipo de pan sueco que se hace aquí por la Navidad, o más bien para la fecha de la Santa Lucía que se festeja el 13 de diciembre. Fotos de los que hice el año anterior pueden ver aquí: Lussebullar... una delicia sueca, y si quieren la receta, pués también lo publiqué: Difundiendo la cultura sueca.

Ella tenía mucha paciencia, la verdad me quedé impresionada, porque no es tan fácil hacer pan, o sea, no es difícil tampoco pero sí requiere un poco de práctica. Pero ella estaba muy interesada y me ayudó desde un principio hasta acabar, incuyendo el proceso de comérselos por supuesto. Pero con eso también nos ayudó el resto de la familia... ;)

Después ella y mi mamá pusieron clavos de olor en una naranja y la decoraron con una cinta roja de seda, aquí es costumbre eso para la Navidad, no sé si existe fuera de Suecia.

Lo que me gusta de todo eso es que estamos dándole costumbres y tradiciones, eso se quedará en ella como recuerdos de Navidades es su infancia, y cuando huela azafrán o sienta ese aroma especial del clavo de olor, espero que le provocará una sensación de alegría, expectativas y harmonía... Así como lo siento yo.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Encuentros

Al empezar mi blog, una de las cosas que no me imaginaba era que a través de este medio encontraría amigos que podrían ser amigos también en la vida real. Pero hace un mes, era un viernes, por primera vez en mi "carrera bloguera" (jeje), conocí a una de mis amigas blogueras en persona, cara a cara... Y no sólo a ella, sino también a su esposo, un chico muy agradable, educado y divertido. El encuentro no fue una coincidencia, sino un viaje planeado desde hace alguns meses, y como programado mi querido latino y yo habíamos viajado hasta Copenhauge donde se ubica esta "pareja internacional", y como planeado fuimos al restaurante en la estación central, donde habíamos quedado en encontrarnos. Verle a una persona por primera vez en la vida real, pero después de haberle visto muchas veces en fotos, te da una sensación rara. Es como ver una persona famosa, un actor o un artista, y así mismo fue cuando les vi a ellos, fue muy emocionante.

Enseguido fuimos a dejar las maletas y después salimos a ver la ciudad. Es una gran ventaja salir así, con personas que conocen la ciudad, porque a mí me cansa estar viendo mapas, tratando de acordarme de donde vinimos y no conocer un sólo restaurante aparte de McDonald's... Pero nada, esta amable y linda pareja alemán-ecuatoriana que apenas vive allí unos 10 meses, ya se conocían todo y nos llevaban a conocer todo que valía la pena. Era increíble, pasábamos un edificio y estaban "y esto es la biblioteca tal, se construyó en tal año", y "este es el edificio del banco nacional, lo construyó un arquitecto sueco", o sea, ya olvidé todo, así que eso del arquitecto sueco sólo me invento, pero ya entienden la idea, sabían mucho más de Copenhauge que yo sé de Estocolmo, y eso que vivo aquí 25 años... Me quedé loca.

No voy a contar todo lo que hicimos ese fin de semana, sólo que nos reíamos mucho, nos quedamos conversando por las dos noches que durmimos allá (cuando por cierto nos dieron su cuarto para dormir y ellos se quedaron en la sala), vimos la película estupenda Qué tan lejos, oh me gustó!, y que fracasé totalmente cuando iba a pedir las pizzas, aparentamente mi sueco no le agradaba al danés de la pizzería. También fuimos en el metro sin chofér, rápido aseguramos los puestos de adelante, fastiando así a todos los niños que querían sentarse allí, pero nuestra anfitrona dijo muy firmemente que somos turistas y por ende tenemos derecho a sentarnos allí...

En fin, fue un fin de semana muy agradable, que no olvidaré. La Chaulafanita y el Chanchito, porque sí, fueron ellos nuestros anfitrones, son muy lindas personas, la Chau es linda linda, sabe contar historias y tiene una sonrisa que contagia y te hace reír, y el Chanchito es un chico súper agradable, es divertido y creo que sabe más sobre Ecuador que un ecuatoriano propio. Es un gusto ver cuanto se quieren. Ya se van a Madrid, pero han prometido que harán lo posible para visitarnos en Estocolmo algún día. Sólo que primero creo que me toca enterarme un poco más de los sitios turísticos y la historia de Estocolmo, para no quedar mal...

martes, 13 de octubre de 2009

Octubre...

Lluvia mezclada con nieve, bufanda y gorra pero las manos congeladas (anoto en mi lista mental de cosas que hacer: buscar guantes), menos mal que viene rápido el bús. Dos grados más cero y un viento tenaz. Vivo en uno de los países más desarrollados, democráticos, tranquilos... Pero a veces me pregunto por qué...

miércoles, 7 de octubre de 2009

Nuevos pasos

"Treinta años de aquí, te tocará ir a tus reuniones y leer tus libros en silla de ruedas." Así me ha dicho mi novio como argumento porque debo entrenar. Es drástico, mi novio, pero en algo tiene razón: para estar bien es importante cuidar el físico y no sólo la mente. Así que después de muchos intentos de persuasión de su parte y mucho cargo de concienca de mi parte decidí empezar de entrenar (de nuevo, porque antes nadaba pero fue hace más de cinco años).

Compré la tarjeta hace una semana y he ido tres veces, una vez (la primera) acompañada por mi novio y dos veces sola. Lo raro es que ahora no lo siento una obligación, sino algo divertido, algo que disfruto!

Yo entreno en Friskis&Svettis, una organización sueca que ofrece gimnasio y entrenamiento en grupo en más de cien municipios de Suecia. Tiene casi medio millon de miembros, con otras palabras: 4,8 porciento de los suecos son miembros de Friskis&Svettis. Y ahora existe hasta en otros países, entre ellos Noruega, Bélgica, Inglaterra y Francia. Lo especial de Friskis&Svettis es que - además de ser tan grade - también es una organización deportiva sin fines de lucro. Tengo que pagar para ser miembro, pero el dinero gastan en instalaciones deportivas, maquinaria, etc. Los instructores y los que trabajan en la recepción todos son voluntarios.

Si uno quiere entrenar en grupo tienen mucho que escoger, yoga, aerobics, baile, core, "spinning" y mucho más. También tienen entrenamiento para embarazadas, madres con bebés y familias. Hoy fue a mi primer clase de "jympa" (es como aerobics pero menos complicado...). El instructor era un señor entusiástico de unos cincuenta años, se parecía un poco a Hannibal Lecter de la película El silencio de los corderos (sólo que más alegre y agradable). Saltaba, cantaba y silbaba cuando quería animarnos o que le prestaramos atención. Bailaba y movía las caderas de forma que le hubiese dado envidia hasta a Sandro. Me hizo reír y realmente disfruté el ejercicio. Tengo ganas de ir otra vez.

Lo bonito de entrenar en Friskis&Svettis es que hay todo tipo de gente allí, jovenes, abuelitas, gordos, flaquitas, novicios, expertos... Y si es que me quedara en silla de ruedas, pués no es un impedimiento, porque también tienen clases para personas discapacitadas...

martes, 4 de agosto de 2009

Si Dios quiere

No, no me he desaparecido para siempre, sólo que ando ocupada y sin tranquilidad para sentarme a escribir.

El viaje a Grecia salió bien, no tuve la oportunidad de meterme al mar pero conocí mucha gente chevere y ahora sé un poquito más sobre el sistema de reciclaje (o la falta de sistema) en algunos países.

Esta semana trabajo en el barco otra vez. Se nota que ya es agosto, las noches son menos claras y cuando salgo del trabajo a las nueve o nueve y media de la noche el sol ya está por ponerse. Falta ver si me voy en bici hasta terminar la temporada o no (termino de trabajar el 23 de agosto y no me gusta mucho ir en bici en la oscuridad). También hay menos turistas que en julio. Vienen bastantes españoles y se alegran cuando se dan cuenta de que hablo castellano. Cuando preguntan cómo lo aprendí no sé qué contestar. Empecé a estudiar español en la escuela a los once años, luego del colegio fui a Granada a estudiarlo por tres meses, luego entré a la Universidad de Estocolmo, luego conocí a mi novio, luego nos fuimos a Ecuador por siete meses, luego estudié un poco más... Una historia demasiado larga para una pregunta tan corta. Hoy conversé un rato con un señor español y al salir del barco me preguntó cuanto tiempo llevo en Suecia, y cuando le dije que nací aquí, soy sueca, me miró con cara de incrédulo y como que pensaba "esta paisana más creída, apenas deja la patria y ya se cree sueca". ¿Será porqué no soy rubia?

Hace más de dos años mi novio y yo regresamos a Suecia de Ecuador, y la intención siempre ha sido que aúnque vivmos aquí iremos de vacaciones a Ecuador de vez en cuando (lo ideal sería irnos cada dos años, pero lo veo un poco difícil tanto económicamente como por nuestros trabajos y estudios). Sentíamos que ya era hora, y hablando y pensándolo bien decidimos irnos esta Navidad, y hace un par de días compramos los pasajes. Están carísimos (¿qué más se podía esperar?) pero sí nos alcanza y sí queremos ir, así que toca pagar no más. Debería estar contenta, y sí lo estoy, pero al mismo tiempo me siento nerviosa. Creo que tiene que ver con lo que nos pasó cuando íbamos a salir de Ecuador la última vez: por cuestiones de burocracia los policías del aeropuerto no nos dejaron subir al avión, perdimos el vuelo, pensábamos que nos tocaría comprar otro pasaje, nos dijeron que a lo mejor había otro vuelo en dos semanas y mi visa se caducaba en una semana... Por fin conseguimos que nos pusieran en un vuelo que salía tres días después, pagando una multa de unos 120 dolares. Parece una tontería tal vez, pero en el momento fue algo dramático y me duele el estómago sólo pensarlo, y creo que desde allí me quedé traumada con los viajes. Quiero tener todo bajo control, y no puedo. Pienso que pasará algo que nos impedirá ir, que me enfermaré, que llegaremos demasiado tarde al aeropuerto, que se quebrará la compañía aérea, que no sé qué... Y probablemente esos nervios se empeorarán mientras más se acerca el día. Mi pobre latino, en cambio, tiene miedo a volar, y está nervioso por eso. Creo que fuera capaz de irse a Ecuador en barco con tal de no tener que subirse a un avión.

Pero sí me da mucha ilusión ver mi querido Ecuador otra vez, caminar por las calles de Quito, sentir el sol y escuchar el idioma, ver a su familia, que ahora es mi familia también, ir a la costa y tomar uno que otro mojito en la playa, tomar agua de coco y jugos y comer encebollado con harto culantro... Extraño las panaderías y las fruterías, y me emociona mucho el estar con la familia otra vez (sí, ya lo dije, pero es importante así que vale mencionarlo dos veces... :)). ¡Qué ilusión! Pero por supersticiones todavía no me atrevo a decir "nos vamos" (eso no lo diré hasta que despegue el avión con nosotros adentro), mejor digo: nos vamos, si Dios y la compañía aérea quieren...